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1 Juan 5:14-15.
PIDIENDO SEGÚN LA VOLUNTAD DE DIOS
Mira lo que dice 1 Juan 5:14-15. Si nos mantenemos orando por algo y si somos sinceros, entonces Dios podría revelarnos nuestras reales intenciones.
Entonces comenzamos a descubrir qué hay realmente detrás de nuestra petición. Por ejemplo: “Señor, estoy orando para meterme en el cuadro de honor. Oh, qué bien. Pero, ¿Qué podría haber detrás de esa petición? Los hijos de Zebedeo trajeron una petición.
Mateo 20:21. Y Cristo les pregunta qué es lo que querían. Ellos estaban buscando notoriedad.
Relacionado con esto, si oramos y no recibimos, es porque estamos pidiendo mal.
Santiago 4:3. El asunto es “el por qué” queremos lo que estamos pidiendo. ¿Cuál es el porqué? Podríamos estar pidiendo con las intenciones equivocadas o pidiendo algo que no nos conviene. Las Escrituras nos exhortan a orar para ajustarnos a la voluntad de Dios.
En conclusión, muchas veces nuestras oraciones están impulsadas por nuestros deseos y no estamos enfocados en lo que realmente necesitamos. ¿Quién está orando por crecimiento? muy pocos. Dios sabe lo que en verdad necesitamos y conoce lo que nos conviene.
Mateo 6:8 (RVR1960):
“...porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.”
El pasaje de Cristo en Getsemaní nos ayuda a entender cómo deberíamos orar.
Marcos 14:36: “Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.” Jesús estuvo dispuesto a decir: “No lo que yo quiero, sino lo que tú.”
2 Corintios 5:15 dice que Cristo murió: “para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.”
La pregunta es: ¿Crees que tú sabes mejor que Dios lo que te conviene?
En 2 Corintios 12:7-9 encontramos a Pablo pidiéndole a Dios algo que no se le concede.
“Señor, quítame el aguijón.” Dios no se lo quitó. Dios le dijo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.” Y aquello que Pablo no recibió se convirtió en una gran lección para todos los creyentes que hoy leemos este libro. Dios nos da exactamente lo que necesitamos para crecer. Si no experimentamos dificultad, ¿Cómo vamos a crecer?
“Dios, quítame a este profesor. Dios, quítame a esta persona, no la soporto. Dios, quítame esta enfermedad. Dios, quítame a este jefe.” Mira, el que se tiene que quitar eres tú.
Otro punto es pedir con fe. Santiago 1:6 dice que debemos pedir creyendo. Si tú no crees que Dios puede hacerlo, para ti se convierte en un imposible.
Si estás pidiendo pasar de un 3,5 a un 4,2 en la escuela porque alguien te dijo que era bueno tener cuatro con dos, pero tú no crees que eso se pueda en tu vida, eso va a quedar en tus oraciones no cumplidas. Mateo 14:28-31. Cuando Pedro comenzó a caminar sobre las aguas, él pensó que eso era posible… hasta que la duda se asomó. Cuando sintió el viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse.
Jesús le dijo: “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”
Durante nuestro tiempo de oración, Dios trabaja primero en nosotros antes de darnos aquello que estamos pidiendo.
